Saltar al contenido

Expresiones que deberíamos evitar

Existen frases y expresiones comunes que usamos sin percatarnos de que al repetirlas se van convirtiendo en afirmaciones que afectan nuestros pensamientos y van dando forma a nuestro sistema de creencias y por consiguiente terminan por crear nuestra realidad. Estas frases usan el poder de la Ley de la Atracción en detrimento del logro de nuestros sueños y anhelos.

Esta es una selección de esas frases desprevenidas, frases que decimos sin darnos cuenta de lo que estamos afirmando.  Recuerda que lo que tenemos en cuenta aquí es la connotación con la que se dicen estas expresiones, es decir, lo que sentimos, aquello en lo que pensamos cuando las afirmamos, el significado que tienen para nosotros.

Índice de contenido:


Aquí tienes varias afirmaciones negativas que debes evitar:


«Así es la vida». 

Se usa esta frase cuando alguien -o tú mismo-  atraviesa por un momento no deseado; cuando te estafan, cuando te enfermas, cuando sufres una decepción romántica, cuando pierdes un examen… date cuenta de que estás re afirmando lo negativo que sucede y declarando que la vida es así: llena de eventos no deseados. ¿Quieres seguir programando tu vida para que sea «así»?


«Demasiado bueno para ser cierto». 

Ahora, cuando algo bueno parece venir, parece suceder, entonces lo desestimamos afirmando esta expresión. ¿Qué mensaje nos transmitimos cuando decimos esto?  Que los eventos muy positivos no son reales, no suceden en realidad, están lejos de nuestro alcance y que lo común, lo normal en nuestra vida son los eventos negativos. Te estás programando para que sucedan más y más eventos no deseados en tu vida.


«Así estamos».

Algo similar a decir «por eso este país está como está». Debemos convenir en que la connotación de estas frases es muy negativa y además tiene el agravante de que construye creencias sociales, creencias de país que en lugar de ayudarnos a mejorar como país, como comunidad, nos  hunden con más énfasis en cualesquiera situación no deseada que tengamos como sociedad.


«Más vale malo conocido que bueno por conocer».  

Esta expresión nos perpetúa en el inconformismo y da cuenta de lo poco dispuestos que estamos para buscar aquello que realmente nos haga felices. También nos mantiene en nuestra zona de confort y además es una muestra de miedo al cambio que caracteriza al ser humano, al cual nos debemos sobreponer si queremos dar a nuestra vida lo que realmente merecemos.


«Es lo que hay». 

«Es lo que hay» su significado en la comunicación popular es este: «lo que hay es mediocre, pero tenemos que conformarnos con eso». ¿Qué les parece?. Generalmente se dice: «… y bueno, es lo que hay».


«Árbol que nace torcido jamás su tronco endereza». 

Esta expresión programa a las personas a creer que su vida no puede mejorar, a conformarse. Una también muy conocida, con un sentido similar:


«La gente no cambia». 

Además de la generalización tan amplia que se hace al decir «la gente» en la cual nos estamos incluyendo a nosotros mismos; esta frase nos llena de desesperanza sobre el género humano. Yo puedo afirmar lo contrario: la gente si puede cambiar y de hecho hay personas que han cambiado sus vidas para bien. Mejor dicho: la gente si cambia.


¿Se te ocurren más?

Seguramente se me quedan muchas en el tintero y podemos hacer otra lista más. No se trata de ignorar nuestros puntos débiles o nuestras debilidades; al contrario pienso que debemos ser conscientes de ellos para poder superarlos bien sea como individuos o como sociedad; se trata de usar el lenguaje oral, interno y externo con inteligencia y con una orientación que potencie nuestras fortalezas y no que ponga de manifiesto una y otra vez las falencias, las crisis o las debilidades.


Donde ponemos nuestra atención para allí va nuestro futuro.


¿Tú donde eliges poner tu atención? ¿En los eventos no deseados o en aquello que si deseas ver en tu mundo físico?
El objetivo es que nos hagamos conscientes de que al hablar de esta manera se gestan en nuestro interior imágenes y sensaciones que concuerdan con esos dichos y de esta forma nos vamos programando para lo negativo: el conformismo, la desesperanza, el miedo…  y si tenemos niños a nuestro alrededor, de paso los programamos a ellos, que es exactamente lo que nos pasó a muchos de nosotros cuando niños.


Fuente: Crea tu realidad

Lee más sobre el tema:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Settings