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La Meditación del Girasol

El Girasol como símbolo del HO’OPONOPONO

Los «kahuna» o maestros sanadores originarios de Hawaii explicaban que el alma humana es una variación de la vibración de la luz. Esta variación permite que seamos materia. Esa materia es nuestro cuerpo físico que es parte del «aumakua» o la mente universal. Nosotros somos un «kilo mea hana» —en idioma hawaiano significa ser humano o ser de luz— y para los kahunas contemporáneos, nuestra experiencia vital es similar a los girasoles que reconocen a la luz del sol para crecer y nutrir su materia.

«El girasol representa la fe inquebrantable que guía al alma a la más alta sintonía espiritual».

Índice de contenido:

PUA’A PIKO-PIKO ó MEDITACIÓN DEL GIRASOL.

1) PREPARAR EL ESPACIO PARA MEDITAR.

Se trata de tener un lugar personal para conectar con el alma, en donde estén presentes los 5 elementos de la vida: AGUA en un cuenco de barro o cerámica, FUEGO con una vela encendida, AIRE con una okarina —instrumento de viento aborigen—, METAL con pin o rocas metálicas, y todo puesto sobre un paño de tela natural. Frente al meditador una maceta o florero con un girasol (sino tienes, colocar una imagen de un girasol en que se vea desde el centro con semillas, hasta sus pétalos).

2) DETENTE Y OBSERVA.

Se trata de detenerse, respirar y observar lo que ocurre en el cuerpo en ese mismo momento. Ver qué te está pasando por la cabeza y qué sentimientos tienes. Quizá tienes hambre, estás cansado, tu mandíbula está apretada, tus hombros están levantados, etc. Céntrate en esto durante un momento y continúa con la tarea que estabas haciendo.“Esto te saca del círculo de la inconsciencia, te trae al presente y ayuda a relajarte”. Es recomendable hacer esta parada cada cierto tiempo.

3) RESPIRA.

La tercera actividad consiste en realizar 40 respiraciones, contando cada una al exhalar. De esta manera se practica la respiración consciente y la mente se aquieta.Se sugiere no acelerar el ritmo y, “si te despistas, retoma la cuenta y sigue hasta llegar a las 40”.

4) SOY EL GIRASOL.

Se sugiere colocar las manos abiertas a la altura de las caderas mientras se observa el girasol. Se comienza a mirar desde el centro y seguir los círculos que forman hasta llegar a los pétalos. PERMITE dar un paso atrás hacia donde te lleven los pensamientos. Esta es otra forma de observar. Este PIKO-PIKO propone salir de nuestra propia mente y observar los pensamientos, pero no desde dentro, sino como un espectador, desde fuera.Es una tarea que se puede realizar varias veces al día durante un breve periodo de tiempo. Lo que hace es “recordarnos que no somos lo que tantas veces creímos ser”.

5) VOLVER AL AQUI Y AHORA.

La sugerencia es programar una alarma suave para avisar que pasaron 20 minutos de ejercitación. Que el sonido sea quien te lleve de nuevo al aquí y ahora. Habría que parar, pero antes tienes que hacer tres respiraciones profundas y conscientes.

6) ACEPTAR LO PRESENTE.

Continuamente llegan nuevas emociones, ideas y sensaciones. Sean buenas o malas solo se tratan de darles la bienvenida: “estar agradecidos de que salgan a la luz”. En definitiva, atender y observar las emociones nuevas que lleguen a tu cuerpo para poder trabajarlos en consciencia.

ASÍ COMO EL GIRASOL SE VITALIZA Y UTILIZA LA LUZ PARA CRECER, quienes practicamos ALOHA, utilizamos las herramientas de HO’OPONOPONO para dar a luz nuestros profundos deseos ya sean positivos o negativos. Cuando los deseos están en luz tenemos el poder de elegir, esa elección puede llevarnos a la luz o a la oscuridad de nosotros mismos.

SER FELIZ ES UNA POSIBILIDAD, ESTÁ EN TUS ELECCIONES COTIDIANAS HACER ESA POSIBILIDAD EN ALGO REAL.

Escrito por: CRISTINA & GABRIEL de yidhamar

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